En conclusión, en este tiempo...
El cumpleaños vino y se fue, dejando los veintinueve años. Llegaron las llamadas, las visitas a casa, los regalos como corresponde, la cena, el mojito y el gancia batido y el festejo por Palermo City Tour.
Vino el cansancio (one of my good best friends), efecto de semanas maratónicas de trabajo y... se quedó a vivir conmigo. Así que paso mi brevisimo tiempo libre tachando días en el calendario y looking forward to Salta.
También vino mi jefe y cual holograma al instante también desapareció, dejándome embajadora de un viaje y cosquillas en la panza que no me dejaron dormir por días.
Los finales vinieron y se fueron y... no comments. Pero también vinieron nuevos proyectos de estudio y nuevas oportunidades!
Llegó Game of Thrones de unas manos amigas y todavía yace con un par de capítulos leídos en mi mesita de noche. También los libros de Stieg Larsson... todos de manos de gente muy bondadosa con la cual pienso seriamente fundar una biblioteca circulante en los tiempos venideros.
También llegó la Wii!
Se fueron tiempos de inestabilidad, incertidumbre, tristeza y disappointment. Y llegó un tiempo más calmo y feliz. Un tiempo para sonreír, reír a carcajadas, compartir con personas que hacen bien, para perseguir proyectos y para hacer cosas que te gustan, what you really really want.
En conclusión, cada vez que se cierra una puerta...
Se abre una ventana... o dos... o tres.